Ángel y Xiomara protagonizaron la cita más desagradable del ‘First Dates’

Carlos Sobera charlando con Ángel y Xiomara

Si por algo se ha caracterizado ‘First Dates’ en los más de nueve años de aventura televisiva es que cada cita es una caja de sorpresas.

No siempre los celestinos del programa de citas de Mediaset han acertado, aunque el intento de emparejar a Ángel (36) y Xiomara (35) hizo historia en el restaurante como la velada más desagradable de toda su trayectoria.

Tanto es así que el propio Carlos Sobera tuvo que intervenir para darla por terminada antes de tiempo.

Xiomara, una modelo dominicana afincada en Eibar, se auto definía al presentarse como «una mujer valiente, extrovertida y con bastante cabeza para saber dónde estoy».

En el amor, la soltera buscaba, y así lo transmitió a Sobera, un hombre que la cuidara, educado y sincero. Pero se encontró de bruces con un perfil absolutamente opuesto.

Ángel, entrenador personal catalán, hizo gala desde que puso un pie en el restaurante de una personalidad chulesca, irritante y un tanto machista, presumiendo de sus muchos rolletes y hablando del amor como «un 99,99% mentira». Según él, «hemos venido aquí a procrear».

Al ver a Xiomara manifestó que le gustaba su cuerpo, pero que su cara no le atraía nada y que por eso no le despertaba ningún tipo de interés.

«Me voy a dormir aquí mismo», soltaba al llegar a la mesa delante de Carlos Sobera.

«Venimos primero Matías y luego yo, y te espabilamos… Con semejante mujer delante», espetó el presentador, un tanto escandalizado con el comentario.

Ángel intentaba salir del paso asegurando que se trataba de un chiste solo para romper el hielo.

«Un capullo total»: Xiomara pierde la paciencia

Aún así, no tuvo reparos en escanear de arriba abajo el cuerpo de su cita. «Esos pechos no son naturales, ¿no?», llegó a preguntarle, dejándola más horrorizada si cabe. «En la vida me había encontrado con una persona tan maleducada. Un capullo total», se quejó la soltera ante las cámaras.

El catalán le hablaba entonces sobre su trabajo como entrenador personal. Sin embargo, volvía a la carga con el vacile y le sugería a su pretendienta que podría entrenarle «culo, brazos, bíceps…» si le contactaba con Instagram. Xiomara iba perdiendo la paciencia y la compostura por momentos. «Se quería hacer el guay, iba de conocedor de deportistas y está zumbado de la cabeza».

El soltero tiraba después por el tema sexual y aprovechaba para hacerse el malote una vez más. «En la cama soy muy malo, el terror de las nenas.

Soy muy activo en la cama y me gusta el sexo duro», presumía delante de su acompañante.

Para rematar, se atrevía a abroncar a Xiomara por fumar y a tacharla de «decepción total».

Él esperaba hacer ‘match’ de ‘First Dates’, pero hizo méritos para que le dieran la patada. De hecho, sin venir a cuento volvía a cosificar a Xiomara confesando que «te veo la cara, pero solo puedo mirar tus pechos».

La modelo se hartó de aguantar las gracietas de Ángel y la conversación se volvió todavía más tensa.

El soltero le acusaba de ir de diva, e incluso le echaba la culpa a ella de su comportamiento por no cumplir con sus expectativas.

«Se trata de hablar de amor, pero has venido con una actitud poco respetuosa… me pareces muy agresivo, super agresiva la manera en la que te has expresado y creo que tú no eres Brad Pitt, y tienes unas cosas aquí…», aseveraba la dominicana. La alusión al acné de su frente desquiciaba al entrenador, llegándola a acusar de que le faltaban valores.

«Ya no lo aguanté más, traté de ser educada, pero con esta persona, no podía. Me ha molestado todo, desde la cabeza hasta los pies, es una persona totalmente insoportable», se justificó Xiomara en los totales.

El nivel de tensión era tal que Sobera decidió intervenir. Ángel la acusó de que le había faltado al respeto y ella alucinó, «tú lo vas a ver, no ha habido respeto ni química ni nada». «¿Le has faltado al respeto? No hay ningún tipo de empatía entre los dos. Es una relación imposible, no hay feeling y lo estáis pasando fatal. No hay por qué continuar con esto y que se convierta en un suplicio. Seguidme y nos vamos», pedía el presentador. No sin antes intentar, sin éxito, que el catalán se disculpara.

«Se han tratado a cara de perro y muy desagradablemente. Entonces, se han ido a disgusto», le explicaba al resto del equipo sobre lo sucedido. Una de las peores escenas de la historia de ‘First Dates’.